17 febrero, 2017

Milani estaba alojado en un hotel cinco estrellas

Desde julio del año 2013 Daniel Rafecas investiga a Milani por el delito de enriquecimiento ilícito.
Desde julio del año 2013 Daniel Rafecas investiga a Milani por el delito de enriquecimiento ilícito.

El ex jefe del Ejército César Milani pasó su última noche libre en el único hotel cinco estrellas de la ciudad de La Rioja y fue indagado durante tres horas en el juzgado federal a cargo de Daniel Herrera Piedrabuena, tras lo cual se determinó su detención. El teniente general retirado llegó a las 8.30 a los tribunales, aunque recién comenzó su indagatoria alrededor de las 10.

Además de la causa por la que fue detenido, Milani es investigado por el juez federal Daniel Rafecas por presunto enriquecimiento ilícito debido a que no pudo justificar el incremento y los montos que declaró en su declaración jurada antes de abandonar el cargo en el Ejército. Por dicha causa fue llamado a indagatoria el año pasado.

El secretario de Derechos Humanos de la provincia, Delfor Brizuela, fue el encargado de anunciar la prisión preventiva del militar, acusado de secuestros y torturas contra tres ex detenidos políticos en la última dictadura: Pedro Adán Olivera, su hijo Ramón Alfredo Olivera y Verónica Matta. Milani era un joven capitán al servicio de la inteligencia que se desempeñaba en el Batallón de Ingenieros 141 de La Rioja.

Inmediatamente luego de su detención desde diferentes sectores de la política comenzaron a aparecer las primeras declaraciones festejando lo acontecido. Dos de las que se adelantaron y primerearon con afirmaciones fueron la legisladora porteña, Graciela Ocaña, que cargó contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, y la diputada nacional Victoria Donda que festejó la aprehensión

Milani, según la causa, también operó en Tucumán, donde está siendo investigado por la desaparición del soldado riojano Alberto Ledo. Esta mañana la madre de Ledo, Marcela; su hermana Graciela; ex detenidos políticos y representantes de asociaciones de derechos humanos ocuparon el ingreso al juzgado federal, protegido preventivamente por un inusual número de uniformados.